Antecedentes El desarrollo de la sociedad es un hecho necesario, es fruto del trabajo y corresponde al mandato divino de dominar la tierra y enseñorearse de ella. Por tanto, la actividad económica es un hecho necesario y legítimo. Sin embargo, es importante ubicar a la economía como una actividad instrumental, que debe ser soportada científicamente y aprovechada con un sentido ético y de responsabilidad. La Iglesia siempre ha respetado la autonomía de las ciencias y el valor de...
